Tuesday, April 1, 2014

La historia sobre inmigración que amenaza al alma




Note: An English version of this blog appeared here.



Por Hna. Mary Ann Walsh

La saga de los inmigrantes en el 2014 podría pasar a la historia como un infortunio para el país. Las tragedias abundan, desde miles de personas que han muerto tratando de cruzar el desierto para ingresar a Estados Unidos desde poblados pobres de México, hasta pequeños niños nacidos en este país que luchan para que sus padres permanezcan en este país con ellos. El gobierno está batiendo records con las separaciones familiares, las cuales se aproximan a los dos millones de deportaciones durante los últimos cinco años.

El Arzobispo de Los Ángeles, Jose Gomez desea un “moratorio en futuras deportaciones, redadas migratorias y arrestos, excepto en casos de criminales violentos”. En su periódico de la arquidiócesis, Monseñor Gomez hizo notar que “uno de cada cuatro personas que son arrestados o deportados son arrancados de sus hogares— separados de sus hijos, sus esposas y esposos, de todos sus familiares.”

Niños le han llevado cartas que han escrito para el Papa Francisco, las cuales él envió al Vaticano. Él citó de una carta de Jersey, una niña cuyo padre había estado en un centro de detención de inmigración por dos años y ahora enfrenta la deportación.

“Querido Papa Francisco, hoy es mi cumpleaños. Mi deseo de cumpleaños es que quisiera que mi papá estuviese conmigo. …Ha pasado mucho tiempo desde que él no ha estado conmigo, en dos de mis cumpleaños, el año pasado y hoy. …Desde que mi padre no está aquí, mi mamá y hermana han tratado de encontrar trabajos. …Como usted está más cerca de Dios, le ruego ayude a mi familia. …Atentamente, Jersey.”

Eso es desgarrador, como lo son las historias de las más de 6,000 personas que han muerto en el desierto en los últimos 15 años cruzando el desierto al país de las libertades. El 1 de Abril, el Cardenal Seán O’Malley y varios otros obispos estadounidenses rezaron frente al muro fronterizo en Nogales, Arizona por aquellos inmigrantes que han perdido la vida tratando de ganarse el pan para sus hijos. Ellos también rezaron por los familiares de quienes han sido deportados.

Al país le encantan las cifras, pero espero que no sea juzgado por estas.

La Agencia de Cumplimiento de Inmigración y Aduanas (ICE) ha deportado a cerca de dos millones de personas en los últimos cinco años, un promedio de más de 400,000 personas por año. ¿Cuántas familias han sido separadas?

La U.S. Office of Management and Budget reporta que el presupuesto de la Patrulla Fronteriza ha se ha disparado de 363 millones de dólares a 3.5 mil millones de dólares desde 1993. Dado que la población indocumentada se ha triplicado desde 1986 a 11-12 millones de personas hoy en día, según los estándares económicos este es un pequeño rendimiento de la inversión.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reporta que hasta Febrero del 2014, casi 700 millas del muro fronterizo peatonal y vehicular se ha completado a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México. Quizá sea una bendición para la industria del encierro.

El Congressional Record Service reporta que 208,939 inmigrantes no autorizados fueron procesados como criminales bajo la Operación Streamline desde el 2005 hasta el fin del año fiscal 2012. Ellos son sentenciados en juicios en grupo que ofrecen a los inmigrantes detenidos pocos derechos legales. ¿Acaso no son los derechos legales garantizados parte de los distintivos de nuestra democracia?

En el año fiscal 2012, el Departamento de Seguridad Nacional encarceló a más de 477,000 personas, una cantidad que batió record. Desde el 2003, unos 2.5 millones de inmigrantes han sido detenidos en el sistema de detención estadounidense. Seguramente que ellos no representaban 2.5 millones de amenazas al país.

La información muestra que el esfuerzo de nuestra nación por lidiar con personas indocumentadas no funciona. Es costoso, y particularmente me preocupa el alma de la nación.

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